guai - Mi punto de salida
Haga click aquí para que guai sea tu punto de salida.

Todos somos vulnerables
Editorial de Liberación 

El  terrorista ataque aéreo múltiple contra el corazón mismo de Estados Unidos; las ciudades de Washington y Nueva York y a los centros más emblemáticos de su poderío militar, político y económico mundial (el Pentágono, el Departamento de Estado y a las dos torres gemelas del World Trade Center), con un número de miles de víctimas civiles inocentes, es un hecho de tal gravedad para el mundo que aún es temprano para poder aquilatarlo. Y es algo que tendría que hacer reflexionar a quienes tienen la responsabilidad de haber generado 
el imperio de la ley de la selva en las relaciones internacionales. 


La primera reflexión, más allá de que la identificación aún no existe de quienes fueron los autores de esta acción terrorista, condenable desde todo punto de vista; es claro que Estados Unidos al sufrir un ataque de esta envergadura contra la vida y la seguridad de sus propios ciudadanos, está mostrando el fracaso de los propios servicios de seguridad incapaces de detectar y evitar semejante tragedia. Y tener conciencia, los dirigentes estadounidenses en primer lugar y los súbditos externos que se jactan del poderío militar de "la nación más poderosa de la tierra" que todos somos vulnerables, que la tecnología y las armas químicas y biológicas, así como las nucleares, en realidad no nos protegen.

El otro aspecto fundamental de este problema, que ha sido soslayado por la mayoría de los jefes de estado y los "expertos" que nos han abrumado en las horas que siguieron a la agresión, es el análisis sereno de las causas que son el caldo de cultivo de los brotes terroristas. Pese a que los diferentes gobiernos de Estados Unidos, desde Reagan en adelante, han hecho de este flagelo su caballo de batalla político más recurrente, nunca han querido asumir que este grave problema no tendrá fin mientras se practiquen genocidios, terrorismo de Estado y no se instrumenten verdaderas políticas internacionales de cooperación y paz, para resolver los dramáticos problemas derivados de la pobreza y el hambre, plagas que, pese a los enormes recursos materiales, tecnológicos y científicos, se han incrementado dramáticamente con el modelo económico imperante, afectando a millones de seres humanos en el planeta.

Quienes hemos padecido el terrorismo, en sus múltiples formas a lo largo de la historia más reciente de América Latina, bien sabemos de cómo los gobiernos de Estados Unidos han fomentado e instrumentalizado grupos e instituciones estatales como las fuerzas armadas y otros organismos represivos para que llevaran adelante dichas prácticas criminales e inhumanas, habiendo tantas veces denunciado que semejantes políticas a la larga siempre escapan al control de quienes las diseñan y alientan, transformándose a la postre en un fenómeno autónomo, de imprevisibles y graves consecuencias incluso para los estadounidenses mismos. A estos grupos terroristas, fanatizados por razones religiosas o de otro tipo que circulan por el mundo dispuestos a inmolarse sin importarles las víctimas inocentes que provocan ni las reacciones políticas y económicas que crean, (dicho sea de paso, muchos de ellos en su momento utilizados por Estados Unidos en sus guerras santas "contra el comunismo"), se une el hecho de la existencia en el propio país de cientos de grupos extremistas organizados y armados, que tienen en la violencia derechista y racista su motor esencial, y que hacen a la sociedad norteamericana una de las más vulnerables a este tipo peligro.

Albergamos la seria preocupación, de que ante un ataque como el del pasado martes, el gobierno de Estados Unidos en primer lugar, y sus aliados, apelen al viejo recurso de utilizar la tragedia a través de la manipulación de los medios, para querer meter en un mismo saco a los autores de este atentado, con las fuerzas que en todo el mundo se han opuesto y se oponen a la hegemonía imperial de aquella potencia. Las reacciones emocionales y faltas de serenidad de muchos medios, alentando "castigos ejemplares", la necesidad interna de Bush de cumplir con sus promesas de venganza, hace temer que la "solución" para este problema pueda resultar contraria a lo que lo que espera la Humanidad.

Hay experiencias cercanas del precio que han pagado otros inocentes por estas acciones punitivas de Estados Unidos contra supuestos o reales reductos terroristas.

Mal camino adoptarán las fuerzas que se consideran custodias de la democracia si con el pretexto de que esta debe ser defendida, adoptan medidas que conducirán inevitablemente a liquidar los valores democráticos. Hay fuerzas de derecha en los distintos países con este sistema, que tienen mucho miedo a perder sus privilegios y que dejan de ser demócratas cuando sienten que estos pueden ser recortados.

Otra de las manipulaciones indeseables sería la de presentar esta agresión terrorista a Estados Unidos, como determinante de la crisis económica del mundo. Sin duda que ese ataque va a tener serias repercusiones sobre la economía mundial, pero la crisis ya estaba gestada en el propio corazón de la mayor potencia económica, cuando ocurrieron estos hechos.

Esta horrible y criminal tragedia que hoy enluta al pueblo de Estados Unidos, muestra cuán vulnerables somos, y que no será mediante el recurso del uso de bombas o cañones que la Humanidad tendrá al fin la verdadera protección y ni las soluciones para los tremendos males que le aquejan.


¿TU QUE PIENSAS ?
FORO DE GUAI
 

Álbum fotográfico del atentado.
páginas 1 - 2 - 3 - 4 - 5